miércoles, 22 de abril de 2026

LA ABOLICIÓN TEMPORAL DEL SACRIFICIO PERPETUO


  San Alfonso Mª de Ligorio dijo: «El diablo siempre ha intentado, por medio de los herejes, privar al mundo de la Misa, haciéndoles los precursores del Anticristo quien, antes de nada, intentará abolir y abolirá efectivamente el Santo Sacrificio del Altar, como castigo por los pecados de los hombres, según la predicción de Daniel, “Y se hizo fuerza contra el sacrificio perpetuo” (Dan. 8, 12)».

martes, 21 de abril de 2026

LA CONFIANZA EN LA SANTÍSIMA VIRGEN

 

La verdadera devoción a la Santísima Virgen es tierna, vale decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la confianza del niño en su querida madre. Esta devoción hace que recurras a la Santísima Virgen en todas tus necesidades materiales y espirituales con gran sencillez, confianza y ternura, e implores la ayuda de tu bondadosa Madre en todo tiempo, lugar y circunstancia: en las dudas, para que te esclarezca; en los extravíos, para que te convierta al buen camino; en las tentaciones, para que te sostenga; en las debilidades, para que te fortalezca; en las caídas, para que te levante; en los desalientos, para que te reanime; en los escrúpulos, para que te libre de ellos; en las cruces, afanes y contratiempos de la vida, para que te consuele; finalmente, en todas las dificultades materiales y espirituales, María es tu recurso ordinario, sin temor de importunar a tu bondadosa Madre ni desagradar a Jesucristo.

🌿San Luis María Grignion de Montfort - “Tratado de la Verdadera Devoción”.


lunes, 20 de abril de 2026

CATOLICISMO Y PATRIOTISMO – Por el Cardenal Isidro Gomá y Tomás



   Empezamos por definir los términos. Catolicismo y Patriotismo son dos palabras que expresan la proyección social de dos grandes conceptos: Dios y Patria. Para nosotros...., Dios es el Dios Trino y Uno que confesamos en el Credo; y es, en su manifestación temporal y humana, el Enviado del Padre, su Hijo Jesucristo, Fundador de la religión católica, con su doctrina, su ley, su culto y su organización social. Y la Patria es... tierra de nuestros padres, terra patrum, con su territorio, sus instituciones y su historia, con su vida específica que la distingue de todos los pueblos, con los hermanos que son, fueron y serán, y que hace su camino a lo largo de los siglos.

   Catolicismo es, pues, sinónimo de religión católica, no sólo en cuanto es un sistema religioso peculiar de una institución fundada por el Hijo de Dios, la Iglesia católica; sino en cuanto es la profesión de la doctrina, la práctica de la ley y el ejercicio del culto que la Iglesia católica impone a sus adeptos. Y Patriotismo es el complejo de las virtudes que se condensan en el amor y servicio de la Patria.

   La filosofía y el sentido popular de todos los pueblos civilizados unieron siempre en lazo sagrado los nombres de Dios y Patria. Sólo los sin-Dios y sin- Patria han podido romperlo. La razón es profunda y simple, como todos los grandes hechos de orden universal. Dios es el Autor del hombre, su Hacedor. Sin Dios no hay hombre. Desde el momento en que el hombre tiene conciencia de sí, habrá de reconocer el lazo profundo que le une al Ser que le dió la vida. Es la relación de la obra con su autor, con los vínculos de amor, de dependencia, de servicio que exige la creación en un ser moral, y que vienen comprendidos en la palabra santa de “religión”, expresión de la “religadura” que el acto creador implica entre la criatura racional y su Criador.

   Pero Dios no nos ha manifestado directamente su pensamiento y su voluntad con respecto a nosotros. Somos, por exigencia de nuestra naturaleza, seres enseñados y educados. Ni ha querido darnos personalmente la totalidad del ser y la perfección del ser. Somos hijos de nuestros padres, en nuestro ser orgánico y en nuestra educación. Y somos hijos de la Patria, que no es más que una prolongación y una ampliación del hogar paterno, donde recibimos la plenitud de nuestra vida natural. Ser social como es el hombre por naturaleza, aparece en el seno de una sociedad determinada que es su Patria, que labra la nueva vida en colaboración con Dios y con los padres, con todos los recursos de una pedagogía más o menos perfecta según sea su civilización.

   Así el hombre, por exigencia de su misma naturaleza, está atado con triple vínculo: a Dios, a sus padres y a la Patria; y este triple vínculo, que es de criatura racional y por lo mismo de pensamiento y de voluntad, implica una triple religión o “religadura”, con su expresión que es el “culto” o servicio, de pensamiento, de libertad, de acción: el que debemos a Dios, que es propiamente la religión, función sagrada que tiene por objeto al Dios santísimo; el culto a los padres, que se dice por analogía del que debemos a Dios, y que se traduce en los servicios de amor y obediencia reverente; y el culto de la Patria, con sus exigencias de amor y servicio, hasta de la vida en ciertos casos.

   Dios, los padres, la Patria. Son tres paternidades a cuyas influencias ningún hombre se sustrae. Dios Padre, “de quien viene toda paternidad en los cielos y en la tierra” (Eph. 3-15); nuestros padres según la carne, que nos engendran y educan dentro de ciertos límites; y la Patria, que recibe la obra de Dios y de los padres al nacer un nuevo ciudadano y en cuyo seno, prolongación del de la familia, como ésta, es prolongación espiritual del útero materno en frase de Santo Tomás, el hombre logrará la plenitud de su desarrollo: fuerza, amplitud y trascendencia para su pensamiento; energía y eficacia para su voluntad, formación de su sentido estético, satisfacción plena de las necesidades materiales, el goce, en fin, de la vida perfecta en el orden natural, que es el fin de la sociedad para los hombres que la integran.

   A la luz de estas sencillas reflexiones aparece claro el sentido de estas palabras: Catolicismo y Patriotismo. Prescindiendo, para nuestro objeto, del pequeño coto de la familia, “seminario” de la sociedad, sagrado reducto de las virtudes domésticas que dan su fuerza íntima al hombre y que tienen su expansión en la vida social, queda la doble paternidad, de Dios y Patria: Dios, que reclama para sí toda la actividad de la vida humana, como último fin que es de ella; y la Patria, que exige, salvando la dignidad de la persona humana y las exigencias de otras instituciones, todo el servicio que puedan prestarla los ciudadanos para la formación de esta obra maravillosa, la sociedad humana, la más excelsa de las manos de Dios en el orden natural.

   Catolicismo, que es nuestra Religión. Hijos del Padre Jesús y de la Madre Iglesia, que salió de su costado abierto por la lanza en la Cruz, nos llamamos “cristianos”, de Cristo nuestro Padre, y “católicos”, porque es católica nuestra Madre la Iglesia; y nuestra profesión religiosa, esta ligadura que nos ata al Soberano Señor de Cielos y tierra, es la religión católica o Catolicismo. Religión sobrenatural, porque Dios, por Jesucristo, ha querido darnos una participación de su misma naturaleza (Divinae consortes naturae, 2 Petr. 1-4.) y, por último destino, la visión de su propia esencia en un cielo eterno. Y Patriotismo, el culto de la Patria de la tierra... para nosotros, que reclama el abnegado esfuerzo de todos para su grandeza, ayudándonos ella en cambio al logro de nuestros destinos temporales y eternos.

   Así Catolicismo y Patriotismo representan para nosotros a un tiempo los factores máximos de nuestra grandeza y el doble altar en que ofrezcamos los mayores sacrificios. Lo primero, porque todo en el hombre tiene su aspecto social, en orden a la Patria de la tierra y a la del cielo. Lo segundo, porque los sacrificios responden al favor de nuestros bienhechores, y no hay otro superior al que nos hace Dios al hacernos hijos suyos, y el que le sigue en orden, que es el que nos hace la Patria al acabar en nosotros, en el orden natural, la obra de Dios y de nuestros padres.

   Ya veis, amados diocesanos, cómo el doble concepto de Dios y Patria, que tiene su expresión social en el Catolicismo y Patriotismo, están profundamente vinculados, en el orden objetivo y en el de nuestros afectos; y que difícilmente puede sufrir quebranto uno de los dos amores sin que de rechazo sufra el otro, en el tesoro de nuestros sentimientos o en su manifestación externa y social.

“CATOLICIMOS Y PATRIOTISMO”
Editorial Difusión (Bs. As. Arg.) Año 1940

sábado, 18 de abril de 2026

¿QUÉ SIGNIFICA TOMAR LA CRUZ?


   Significa, dice San Francisco de Sales, recibir y sufrir nuestros dolores, contradicciones, aflicciones y mortificaciones que nos suceden en esta vida, sin excepción, con total sumisión e indiferencia. Las mejores cruces son aquellas que más perturban la parte inferior del alma. Las cruces que nos imponemos son inferiores, porque son nuestras; y tienen menos mérito que las que Dios nos manda.

   Recibamos, pues, con amor aquellas cosas que no hemos elegimos y que Dios nos ha dado, aunque sean de paja y no de madera. El mérito de la Cruz no consiste en su peso, sino en el modo como se lleva; y a menudo hay más virtud en llevar una cruz de paja, porque es más abyecta y menos acorde con nuestra inclinación, que una pesada cruz de madera, que nos hace brillar a los ojos del mundo, adula nuestra vanidad y nos atrae fama, celebridad y alabanza.

“La Pasión”, del Padre Julio María de Lombaerde.

viernes, 17 de abril de 2026

ADORACIÓN


 ADORACIÓN


   En medio del alegre y peregrino

concierto musical de la mañana

un eco grave, dulce y argentino

se dilata en el valle… ¡Es la campana 

de la ermita cercana!


   Impío, ven conmigo; y tú, cristiano,

ven conmigo también. Dadme la mano,

y entremos juntos en la pobre ermita

solitaria, pacífica, bendita…

Ante el ara inclinado

ved allí al sacerdote… Ya es llegado

el sublime momento…

¡Elevad un instante el pensamiento!

El dueño de esa gran Naturaleza

que admirabais conmigo hace un instante,

el Soberano Dios de la grandeza,

el Dios del infinito poderío

¡Es Aquél que levanta el sacerdote

en su trémula mano!

¡De rodillas ante Él! ¡Témelo, impío!

¡De rodillas! ¡Témelo, cristiano!

Yo también me arrodillo reverente,

y hundo en el polvo, ante mi Dios, la frente.


Jorge Gram

jueves, 16 de abril de 2026

LA MISA POR ENCIMA DE TODO

 


Al incorporarla a la Santa Misa, nuestra oración no solamente entra en el río caudaloso de las oraciones litúrgicas—que ya le daría una dignidad y eficacia especial ex opere operantis Ecclesiae (por la acción de la Iglesia que obra)—, sino que se confunde con la oración infinita de Cristo. El Padre le escucha siempre: “Yo sé que siempre me escuchas” (Jn 11, 42), y en atención a Él nos concederá a nosotros todo cuanto necesitemos (y sirva realmente a nuestra alma).

Por consiguiente: No hay novena ni triduo que se pueda comparar a la eficacia impetratoria de una sola Misa. ¡Cuánta desorientación entre los fieles en torno al valor objetivo de las cosas! Lo que no obtengamos con la Santa Misa, jamás lo obtendremos con ningún otro procedimiento. Está muy bien el empleo de esos otros procedimientos bendecidos y aprobados por la Iglesia; es indudable que Dios concede muchas gracias a través de ellos; pero coloquemos cada cosa en su lugar. La Misa por encima de todo.

P. Antonio Royo Marín O.P.

miércoles, 15 de abril de 2026

ESTE SANTO SE NEGÓ A RECIBIR LA COMUNIÓN DE MANOS DE UN OBISPO HEREJE



San Hermenegildo mártir de la Eucaristía.


San Hermenegildo (fallecido en 585) es considerado un mártir por su defensa de la fe católica frente al arrianismo, y específicamente se le conoce como mártir de la Eucaristía porque fue ejecutado al negarse a recibir la comunión (la hostia consagrada con el el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Cristo Dios) de manos de un obispo arriano durante la Pascua. 

El contexto: Hermenegildo, hijo del rey visigodo arriano Leovigildo, se convirtió al catolicismo.

El martirio: Tras ser encarcelado en Tarragona, su padre le ofreció la libertad y la reconciliación a cambio de comulgar con un obispo arriano (que negaba la divinidad de Cristo).

La negativa: Hermenegildo rechazó la comunión otorgada por el hereje, prefiriendo la muerte antes que traicionar la fe católica, siendo ejecutado inmediatamente.

Reconocimiento: 
San Gregorio Magno narra su historia como un auténtico mártir, y su festividad se celebra el 13 de abril.

lunes, 13 de abril de 2026

LA IGNORANCIA CULPABLE



“¡Qué pena que los católicos ignoren todo sobre sus dogmas, su moral y su culto! La inmensa mayoría de los llamados católicos de hoy tienen una cultura religiosa que no llega ni siquiera a al conocimiento de los principios elementales del “Padre Astete”. 

¡Qué suerte tenemos quienes aún somos fieles a la TRADICIÓN BIMILENARIA  y al MAGISTERIO PERENNE, quienes tenemos a mano en el “Enquiridion Symbolorum” y podemos mantener con su luz e  infalibilidad magisterial, el rumbo marcado por Cristo a su Iglesia y trasmitida por los Apóstoles!

No olvidemos nunca que nuestra felicidad en este mundo y en el otro tienen la misma raíz: el dogma, la moral y el culto que se rige por la sentencia de San Vicente de Lerins: “Más aun,  en la misma Iglesia católica ha de cuidarse con esmero mantener aquello que ha sido creído , en todas partes, siempre y por todos”.

Gil de Pisa
 

sábado, 11 de abril de 2026

EL ALMA Y EL CUERPO



 En las nuevas costumbres de la modernidad, encontramos el darle al cuerpo mucha importancia y cuidado.

 La vida que poseemos, la empleamos en cuidar el cuerpo en todas sus funciones internas y externas: ejercicio diario, yoga, respiración profunda, temor a la enfermedad y a la muerte.  Podríamos exponer una lista interminable de acciones, tanto para el hombre como para la mujer, quienes abundan en el cuidado y la reparación del cuerpo.

 Lo raro es que, al mismo tiempo, se le envenena con el alcohol, con la droga, desvelos, y placeres que desgastan la salud y, aunque es un verdadero contrasentido: “Cuido mi cuerpo y, al mismo tiempo, lo daño”. Sólo que con estos vicios y excesos mancho mi alma, la debilito… Sin embargo, es notorio que todo es para el placer de los sentidos y el culto al cuerpo.

 Ahora, pregunto: ¿Qué se hace por la salud del Alma?, ¿A caso sabes que tienes alma?   ¿ya se te olvido?

 La verdad es que, de tanto que la ignoramos, nos hemos olvidado de ella y perdido la luz de su existencia.

 Dios crea un alma para cada cuerpo, y el alma vivifica, le da ánimo a ese cuerpo. Sin el alma el cuerpo no tendría vida. Gracias al alma el hombre piensa, conoce, elige, ama… y, sin embargo, hemos dejado en el olvido al motor de nuestra vida y, pregunto: “¿Qué es el alma?” 

El alma es una substancia creada por Dios, cuyas cualidades son: simple, espiritual, libre e inmortal. Y la cual, necesita del cuerpo para saber del exterior lo que existe y acontece, y ella, como un laboratorio espiritual, transforma y eleva en su interior, lo que le es transmitido. Y, posteriormente, lo expresa hacia el exterior, en manifestaciones múltiples.

 Pero el alma necesita su alimento y, ¿Cuál es el alimento del alma? El conocimiento de Dios, el estudio de las obras buenas, la asistencia a la Santa Misa, la Oración. Pero como fundamento, la “Gracia Santificante” a través de los Sacramentos. Incluso el conocimiento de la verdad a través de la filosofía, de la ciencia y del verdadero arte. Mucho hay que darle al alma y será en beneficio de todo el ser humano.

 Hombre o mujer: mueve tu cuerpo, con la vida que te transmite el alma y llega al confesionario, confiésate y, así ungida tu alma por la gracia, sentirás la vida nueva, la vida de Dios, que es la vida sobrenatural, que puede llevar el ser humano a insospechadas alturas que regalan y satisfacen, lo que no puede regalar ni satisfacer la materia, ni el placer de los sentidos.

 El alma y el cuerpo, son dos substancias diferentes, pero que unidas hacen la unión substancial, formando un solo ser racional y volitivo.

 Cuida armónicamente tu cuerpo y tu alma: “Mi alma para el cuerpo y mi cuerpo para el alma”, siendo una sola identidad, dando sólo gloria a Dios y por ello, lograr la felicidad; ya que para esto hemos nacido.

Sor Clotilde  García Espejel